
Nuestra comunidad aumenta su fuerza desde el desarrollo de la confianza de nuestras capacidades. El incio de la red se funda a través de la relevancia que otorgamos a nuestros emprendimientos. Al sentirnos únicas por lo que somos y por nuestras innumerables capacidades. Al trabajar coherentes desde la valoración de nuestras diferencias, como herramientas de posibilidades.
Si somos parte de una red debemos tener poder de decisión propio, esto se logra al construir una visión solidaria, en paralelo a nuestras propias visiones del emprender.
Algunas ideas para avanzar:
Tener acceso a la información y los recursos para tomar una decisión apropiada.
El acceso a las tecnologías, como inversión de desarrollo en una red, nos permite posicionarnos en nuevos mundos. Con ello somos capaces de entender nuevas necesidades, abrir nuestras ofertas a una economía más amplia entorno a infinitas posibilidades.
Tener una gama de opciones de donde escoger, para ello debemos incorporar la diversidad como una oportunidad, número de empresarias = número de posibilidades para mi emprendimiento y para desarrollar mis capacidades.
Habilidad para ejercer asertividad en toma de decisiones colectivas.
Como aparece en el texto anterior de Ricardo Román, no creamos red pontificando, ni construyendo reglas inflexibles, más bien nos adecuamos a las necesidades cambiantes de un mundo en movimiento.
Tener un pensamiento positivo y la habilidad para hacer cambios.
Las narrativas, los juicios y afirmaciones, deben ser competentes con el desafío de entender lo positivo como un estado de ánimo que me ayuda a emprender y a conectarme con la red.
Habilidad para aprender y para mejorar el propio poder personal y de grupo.
Estar conectadas con lo nuevo, absorver lo que nos sirve, reestudiar lo que no nos convence, aprender a aprender, curiosas ante lo desconocido. Desde nuestros emprendimientos, aprovechando la red como gran estructura de aprendizaje diverso.
Habilidad para cambiar las percepciones por medios democráticos.
En definitiva, ocupar herramientas que nos sirvan para cohesionarnos libremente desde la ideología y desde los afectos. Convertirnos en un ente capaz de generar integración a través de la diversidad.
Involucrarse en un proceso autoiniciado de crecimiento y cambios continuos
sin parar.
Abarcar, incluir, comprender la génesis de la red como una decisión de crecimiento. Un compromiso con nuestra motivación de pertenecer a una práctica común. Observando la realidad como un estado en movimiento, que nos desafía a poner en práctica las herramientas adquiridas que incorporamos permanentemente.











a proposito
Y tambien buscar afinidades dentro de la gama amplia que va ofreciendo la red, encontrar el aporte y entregarlo, es una suerte de generosidad mezclada con solidaridad sin dejar de lado el propio beneficio, como un derecho legitimo de riqueza y poder.
Si me beneficio, el otro se beneficia, si el otro se beneficia, me beneficio yo, un intrecambio de riqueza de ida y vuelta, es como construir una montana entre varias manos: todas podemos llegar a la cima.
Fortalecemos en el intercambio cada nudo de la red que estamos planteando.
Un abrazo muy apretado
Carolina