
El capitán
Pantaleón Pantoja es una maravilla del compromiso objetivo, racional, honesto y
organizado. No importa la misión, Pantaleón sabrá ponerla en un plan, con
procedimientos claros, indicadores precisos y lo acometerá con toda su
disciplina.
Es importante
la prudencia que se desarrolla con el tiempo para no cometer errores obvios ni
repetirlos, y también importa cuidar la gestión del negocio, su crecimiento y
supervivencia. Pero igual o más importante es permitirse soñar con horizontes
lejanos, complejos, riesgosos. Así como hay muchos emprendedores fantasiosos
que viven de sueños que no realizan o que fracasan por intentar realizarlos, también
la obsesión por controlar todo, por las formas administrativas y los
procedimientos puede transformarse en un gran problema para el crecimiento y
supervivencia de un negocio y de toda organización.
La gestión es un medio y no un fin. El fin es el horizonte de realización que tiene una empresa o una organización, eso que en el plan estratégico llaman misión, pero no en el papel sino en el corazón de los integrantes, los jugadores de ese empeño. Y es un problema porque si no crece o no crece a una velocidad razonable, la organización pierde vitalidad, el entorno cambia, los competidores se toman el espacio, y especialmente, no encanta, no llena de energía de vida a sus participantes.
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Transmitir el encanto
Gracias por el artículo, espero que puedas transmitir el encanto y la pasión por emprender.