Mi nombre es Justina Apaza, tengo 26 años, de profesión Administradora de Empresas de la Universidad Mayor de San Andrés.
Actualmente trabajo en la Fundación Jalsuri, que este año a desarrollado el proyecto CIEDSA - Centro de Investigación y Evaluación para el Desarrollo del Sector Artesanal, mi función es la de Asistencia Administrativa; la misión de Jalsuri es enfocar los esfuerzos, conocimientos y creatividad al potenciamiento y valoración de la artesanía boliviana y al incremento sostenble de los ingresos de los artesanos productores.
Por otro lado, los inicios de mi desempeño profesional estuvieron enfocados en la gestión pública, que me dio la oportunidad de desarrollar instrumentos de Desarrollo Económico Local, permitiéndome conocer lugares maravillosos de mi país en cuanto la naturaleza se refiere, además de interactuar con la población misma y sus autoridades conjunta e independientemente, creando sinergias para un punto de encuentro entre los actores de la gestión del desarrollo. Aunque este trabajo, actualmente lo realizo de manera esporádica, debo decir que la gestión pública marco mi vida, con experiencias, en su mayoría, gratas y satisfactorias dentro del contexto profesional, humano y social.
Al mismo tiempo y desde niña me gustó la confección, la moda y los colores, quedando ello solo en una afición. Ya de joven, comence a ayudar a mi mami en los trabajos de arpilleria que ella producía y que mas tarde enseñaria a decenas de mujeres, su pasión por el arte y compromiso con sus alumnas la llevó a buscar mercado para los productos a través de ferias u organizaciones de apoyo, en tanto mi función natural era apoyarla tanto en la producción como en gestiones.
Las oportunidades fueron mostrándose que de no ser por la visión de mi mami la hubieramos dejado pasar, el amplio mercado de Estados Unidos se abro para nosotras, partiendo del desarrollo de productos, muestras y prototipos se llegó al producto que se buscaba, iniciando la nueva carrera al éxito con 10 artesanas que entre noches perdidas y días de afan se llegó a una producción de calidad, totalmente manual y estandarizada, organizandonos entre 40 mujeres y 7 varones para un sistema de producción por procesos que nos permitió despachar 4.000 productos por mes durante 1 año calendario.
El vinculo comercial lo mantenemos desde hace 4 años, tiempo en el cual vimos el cambio de calidad de vida en cada artesana, mujeres que han recuperado el valor y autoestima suficiente para caminar a lado del esposo y no detras, que en su mayoría con niveles escasos de educación han logrado demostrar que son dignas de respeto y admiración por su enteresa, constancia, responsabilidad y sobre todo por las ganas de superarse.